6 de diciembre de 2018

La música en la Antigüedad

'MÚSICAS en la Antigüedad' es el título de otra exposición organizada por CaixaForum (Madrid, 9 junio-16 septiembre de 2018) en torno a la música en las civilizaciones de Oriente, Egipto, Grecia y Roma. Nuestro resumen seguirá el hilo grecorromano y distribuirá los excerpta en bloques temáticos con títulos menos literarios que en la exposición original, pero más identificables.

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Conocimiento de la música antigua 

Para empezar, existen miles de imágenes de la Antigüedad que nos muestran escenas e instrumentos musicales, aunque para el gran público ha sido el péplum hollywoodiense y el cómic los que han transmitido una idea aproximada del papel de la música en el mundo antiguo. Así, el arpa está unida al erotismo en las cortes de los faraones y en los banquetes de griegos y romanos con presencia de esclavos orientales, y la trompeta, por su parte, es el sonido de los ejércitos romanos.

Arqueología musical

Los eruditos y enciclopedistas del Renacimiento hicieron dibujos de instrumentos musicales, pero la arqueología musical nació como tal en el siglo XIX. En esta época se publicaron los himnos délficos y se hallaron restos de arpas en Tebas y de trompetas en Pompeya. Las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz vestigios de instrumentos antiguos: en resistente bronce, trompetas, liras y címbalos; en piel y madera, mal conservados, arpas, liras, laúdes y panderetas; en caña, flautas y oboes.

Música y religión

Para comunicarse con los dioses y obtener su benevolencia, los antiguos recurrían a oraciones, cantos, hechizos, himnos, murmullos rituales y, desde luego, a la música. En el ámbito de lo sagrado, la música era parte integrante del rito a través de los sacrificios, las procesiones y las fiestas religiosas. En cada uno de estos ritos la música servía, creando una atmósfera adecuada, para establecer una comunicación con los dioses, sea para apaciguarlos o para darles las gracias. La voz de los sacerdotes y de los asistentes del culto, el sonido de los instrumentos, los cantos y las llamadas al silencio marcaban los momentos álgidos del acto religioso.

Música y mitología

La invención de la música en la mitología griega tuvo algo de acto divino: Hermes fabricó la lira; Pan, la syrinx (siringa o flauta de Pan), y Atenea, el aulós. Apolo recuperó la lira de Hermes, y Marsias, el aulós que Atenea había rechazado porque le afeaba el rostro. La derrota de Marsias al enfrentarse a Apolo en un concurso musical confirma la superioridad del instrumento de cuerda sobre el aulós y, metafóricamente, representa la victoria de la belleza sobre la brutalidad. Apolo es el indiscutible dios de la música y la poesía en Grecia, y la lira es su atributo distintivo. 

Sarcófago de las Musas, s. II (Louvre)

Música y política

El sonido formaba parte del ceremonial del poder y de la puesta en escena de la autoridad en el mundo antiguo. Había un gran número de músicos al servicio de los poderosos, del Estado y de la ciudad. La música, omnipresente en los rituales cívicos, contribuía al funcionamiento de la sociedad y, en la cultura griega, se convirtió en parte esencial de la formación del ciudadano. En el mundo grecorromano, ofrecía una representación armoniosa de la ciudad a través de las procesiones y los certámenes. Estas demostraciones públicas experimentaron un nuevo impulso con los triunfos que celebraban la grandeza de Roma.

Música y sociedad

El espíritu competitivo (agon) era muy importante en las ciudades griegas, como ya se ha indicado en otro momento del blog. Los mejores músicos se enfrentaban en certámenes musicales con calendarios precisos, algunos de los cuales, como el de Delfos, proporcionaban éxito y fama a los ganadores. Los romanos intentaron implantar este tipo de pruebas en la propia Roma y el emperador Nerón, que era un apasionado de la cultura griega, participó en los grandes certámenes griegos como citarista, es decir, cantando y tocando la cítara. La representación de instrumentos musicales como emblema en las monedas es otra muestra del vínculo de las ciudades con el arte de la música. 

En el siglo V a. C., el teatro emergió en Atenas como arte total que combinaba drama, música y danza. El conocimiento de este repertorio literario y musical era uno de los fundamentos de la educación del ciudadano (paideia), que también tenía que ser capaz de tocar la lira y cantar durante los banquetes, acontecimientos importantes de la vida social en los que la música se combinaba con el vino y la poesía.

Música y guerra

Los músicos intervenían tanto en el campo de batalla como en el campamento, dando las señales necesarias para el buen funcionamiento de los ejércitos: ataque, retirada y otros movimientos de la tropa. La gran columna que el emperador Trajano levantó en Roma para celebrar sus victorias en Dacia es un testimonio excepcional que permite documentar el contexto en que tocaban los músicos militares romanos. En la batalla, el cornu —cuyo sonido es descrito en las fuentes latinas como ronco (raucus), estridente (stridulus) y potente (sonorus)— era el instrumento que se adaptaba mejor, dada su potencia sonora, pero en algunas ciudades griegas se tocaban la lira o el aulós. En Roma, la ceremonia del triunfo tomó la forma de una procesión ritualizada, en lo que respecta tanto al desarrollo del acto como al recorrido. 

 cornu

Los efectos de la música

Las sociedades antiguas —como las actuales— creían en la capacidad de la música para influir en el estado del alma y del cuerpo; en la filosofía griega, incluso hubo una teoría sobre los poderes de la música. La música, pues, acompañaba a las personas en determinados momentos de la vida, como por ejemplo los ritos de paso relacionados con el nacimiento y la muerte. Permitía expresar emociones, a veces fuertes o violentas, o aportaba consuelo durante el duelo. Tenía una dimensión mágica a través del sonido de los objetos de bronce, como campanillas, címbalos, cascabeles y gongs. Todos estos sonidos podían utilizarse en determinados rituales, tanto para atraer como para alejar a las fuerzas hostiles. 

En la Antigüedad, cantar a menudo significaba «encantar» y la magia de los sonidos era un arma de seducción. Existen diversos personajes mitológicos muy conocidos por su canto cautivador, ya sea maligno o apaciguador: las sirenas casi se convierten en la perdición de Ulises, mientras que Orfeo es capaz de dominar la naturaleza salvaje gracias a su voz y al sonido de su lira, que atrae a los animales, los árboles y las piedras. En el ámbito de la seducción, música y sexualidad van a menudo de la mano. Algunos instrumentos tienen una connotación sexual muy marcada, como por ejemplo el arpa en Egipto, e intensifican el carácter erótico del banquete. 


La música y el más allá

La música y los cantos estaban presentes en el momento de la muerte de dos formas distintas: por un lado, animaban el banquete funerario, honraban la memoria del difunto y ritmaban las ceremonias funerarias al son de los gritos y las lamentaciones; por otro, según ciertas creencias, la música facilitaba el acceso del alma del difunto al más allá. No es inusual que la imagen de los músicos aparezca en la decoración de la tumba, o que el difunto sea enterrado con instrumentos (auténticos o imitaciones) o con figurillas de músicos, lo que demuestra la fe que se tenía en los poderes beneficiosos de la música. 

Los oficios de la música

En la práctica musical se distinguía entre el músico amateur y el profesional. Este revestía las características de un verdadero oficio: el músico seguía un aprendizaje, aprendía las técnicas y los gestos necesarios, transmitía sus conocimientos y recibía una gratificación. Entre los músicos profesionales, hay que distinguir entre «las estrellas», que eran recompensados por soberanos y ciudades, y los simples ejecutantes, cuya función básica era participar en los ritos o animar los banquetes. Las mujeres también podían vivir de este arte, pero a menudo tan solo podían tocar en los palacios de Oriente y en los templos de Egipto. Algunas conseguían hacer de ello su profesión, en ocasiones a costa de forjarse una dudosa reputación.

  • InterpretarLa iconografía antigua ilustra muy bien los múltiples y variados gestos y posturas de los músicos. Encontramos detalles sobre las técnicas para tocar los instrumentos, sobre la manera de pulsar las cuerdas (con o sin plectro) o de entrechocar los címbalos, o sobre la utilización de accesorios, como por ejemplo la phorbeia, una banda que sujetaba las mejillas del auleta. Las escenas de concierto muestran los instrumentos que se tocaban a la vez. Hay que tener en cuenta que la interpretación de estas fuentes no es a menudo fácil, ya que no se trata de fotografías tomadas al momento, sino de imágenes en las que se intenta resumir la actuación musical, por lo que en ocasiones se acomodan a tal fin. Existen relieves muy precisos en cuanto a la posición de los dedos en el instrumento; otros son mucho más aproximativos. Para descifrarlos hay que conocer tanto los códigos de la gestualidad musical como las convenciones iconográficas en las sociedades antiguas.

    Coro de músicos. Ánfora ática de figuras negras. S. VI a. C.
  • Transmitir. El mundo de los músicos era muy heterogéneo. En los textos se pueden identificar diferencias en cuanto al talento, estatus y renombre. Los monumentos funerarios son una fuente muy importante para seguir las distintas trayectorias y trazar los vínculos de parentesco en una familia de músicos. En cuanto a las modalidades de aprendizaje, no se conocen lo suficiente, pero sí se sabe que había maestros de música. Aunque la transmisión de los conocimientos musicales se realizaba de forma oral, gracias a un proceso de memorización, hay que tener en cuenta el desarrollo de teorías armónicas y rítmicas en Oriente y en Grecia, así como las primeras notaciones musicales. La música se escribía para recordar las melodías y también fue objeto de tratados científicos. Cabe señalar, sin embargo, que en la iconografía del conjunto de estas civilizaciones antiguas no aparece ningún músico tocando ante una «partitura». 

  • FabricarEn el mundo antiguo, los instrumentos musicales no se producían en serie. Los mejores fabricantes de instrumentos de cuerda y de viento eran los que combinaban habilidades técnicas con el conocimiento de los materiales (bronce, hueso, marfil y distintos tipos de madera).

    Instrumentos antiguos
    De cuerda De viento De percusión
    cítara
    lira
    laúd
    barbitón
    arpa angular
    arpa arqueada
    flauta
    oboe/aulós/tibia
    clarinete
    órgano
    cuerno
    monaulós
    syrinx/siringa/
        flauta de Pan
    silbato
    trompeta/salpinx/tuba
    claquetas
    címbalos
    crótalos
    sistro
    gong
    collar menit
    campanilla
    sonajero/cascabel
    pandero o pandereta/
        tympanon
    tambor
    percusión con los pies
        (kroupeza/scabellum)