HEMOS
visto el precio desorbitado que alcanzan en el mercado de segunda mano algunos libros de la Biblioteca Clásica Gredos, aquellos primeros «encuadernados en cartoné, con similpiel de color azul oscuro y letras capitales doradas» (Wikipedia). Fue
desaparecer esta colección, tras ser comprada la editorial Gredos, a la que pertenecía, por el Grupo RBA en 2006 y
dispararse el deseo de tenerlos y el precio pagado por ellos,
valorándose su indudable calidad material, editorial y científica, pero,
por encima de todo, la escasez de ejemplares disponibles. Esta avidez
coleccionista y la exaltación del nivel académico de la colección que vemos
en algunos youtubers nos provocan algunas reflexiones.
Los libros de la BCG siempre fueron caros. Comenzaron su andadura en 1977. En 1995, el volumen que contenía Bucólicas, Geórgicas y Apéndice Virgiliana costaba 3.500 ptas, lo que equivaldría hoy, ajustando la inflación, a 48,50€. Por lo mismo, las Epístolas morales a Lucilio I se venderían hoy por 42,50€. ¿Qué
estudiante o profesor o lector actual puede permitirse (o le apetece) pagar 91€
por tan solo dos ejemplares? No eran ni son libros para, a nivel particular,
coleccionar o revender, sino para elegir, leer y estudiar. Elegir, en función de múltiples razones. Para tener en la mesilla de noche o llevarse en un viaje cultural, por ejemplo, ¿quién optaría por alguna de las ediciones de «fragmentos» publicadas por la BCG? Nadie, probablemente. Es preferible, desde luego, tener a mano a Horacio o a Marco Aurelio, y para estos y para otros autores canónicos hay magníficas ediciones y traducciones más allá de los libros azules de Gredos.
Su
calidad material, ciertamente, era excelente, pero solo hasta el momento
de empezar a leer. Entonces el estampado de oro se iba esfumando y había que
hacer «algo» para que el título y el número del lomo no desaparecieran por completo. Por no hablar de los bordes del lomo, a menudo desprendidos, como se aprecia tanto en ejemplares restaurados o expurgados de las bibliotecas como en obras mayores (esta vez de color rojo) de la misma editorial, tal la Mitología Clásica de Ruiz de Elvira.
Se
da la paradoja de que un libro azul de Gredos leído, usado y trabajado,
pierde todo su atractivo para los coleccionistas, mientras que un libro
nuevo e intacto posee el mayor de los valores, que se incrementa
si el libro es raro o difícil de hallar. Con esto llegamos a la gran
contradicción: coleccionar sube el precio del libro; leer o estudiar, acaso subrayar, lo baja. Estamos
ante coleccionismo y el coleccionismo es pasional e irracional.
Es
difícil comparar (y en consecuencia elegir) entre distintas ediciones de los clásicos grecolatinos existentes en el mercado, pero, además, injusto, por los
estudiosos y profesores que están detrás de ellas y dedicaron un gran esfuerzo a esa tarea; porque cada editorial
o colección tiene sus propias características y normas, según el público al que van dirigidas, y estas no dependen de ellos.
¿Qué desea el lector hodierno de clásicos grecolatinos: calidad material
del libro, académica de introducciones y notas, o solo de traducción? Si
quiere el «tres en uno» y tiene presupuesto,
probablemente elija Gredos (eligiera, pues ya no...) y se quita el problema de encima. Pero si quiere una buena traducción que le ponga en contacto con el autor, su colección de clásicos no se verá azul en los estantes de su biblioteca, sino azul, verde (más verde que azul, si quiere cotejar el texto original, griego o latino, en la colección Alma Mater) y, desde luego, blanca y de distintos formatos (Alianza, Cátedra, Akal, Planeta). Y si quiere tener, como debería ser, las traducciones de Homero de Luis Segalá, no las encontrará, que sepamos, en ninguna de las editoriales citadas, sino muy cómodamente, con buenas introducciones y notas, en Austral, que también ha renovado sus traducciones de clásicos.
La BCG concluyó con la publicación de 415 volúmenes. ¿Por qué y para qué tenerlos y leerlos todos? No tiene sentido ni siquiera para un filólogo clásico, que también querrá irse de vacaciones o leer a Dostoievski. Basta, e incluso sobra, con reducir todos esos títulos a un canon: el canon de la literatura grecolatina. El que proponemos suma cien referencias (número simbólico de cualquier colección), 54 griegas y 46 latinas, advirtiendo de que el equilibrio en número de ambas literaturas es solo aparente. «Referencia» aquí incluye autores (ej.: Platón), grupos de autores (ej.: escritores de canto coral; pero Píndaro aparte por su importancia; líricos monódicos, pero Safo aparte por lo mismo) y obras colectivas o compilatorias (ej.: Antología Palatina; novela de amor griega).
Evitamos recomendar ediciones y traducciones concretas (quede ello inter doctos). Sobre estas, puede consultarse —también en internet— el DHTE (Diccionario histórico de la traducción en España), con las escuetas y justas valoraciones que suele hacer de traducciones y traductores.
EL CANON DE LA LITERATURA GRECOLATINA
LITERATURA GRIEGA
(por géneros y cronología)
Épica y didáctica
1. Homero
2. Hesíodo
3. Himnos homéricos
4. Apolonio de Rodas
Lírica
5. Yambógrafos
Arquíloco de Paros
Semónides de Amorgos
Hiponacte de Éfeso
6. Elegíacos
Calino de Éfeso
Tirteo de Esparta
Mimnermo de Colofón
Solón de Atenas
Jenófanes
Teognis de Mégara
7. Lírica monódica
Alceo de Mitilene
Anacreonte
8. Safo de Lesbos
9. Canto coral
Alcmán de Esparta
Estesícoro de Hímera
Íbico de Regio
Simónides de Ceos
Baquílides de Ceos
10. Píndaro de Tebas
Poesía helenística
11. Arato
12. Calímaco
13. Epigramistas helenísticos
Asclepíades
Meleagro de Gádara
Páladas de Alejandría
Género bucólico
14. Teócrito de Siracusa
15. Bión
16. Antología Palatina
Teatro (tragedia/comedia/drama satírico)
17. Esquilo
18. Sófocles
19. Eurípides
20. Aristófanes
21. Menandro
Historia, geografía y biografía
22. Heródoto
23. Tucídides
24. Jenofonte
25. Polibio
26. Estrabón
27. Flavio Josefo
28. Plutarco
29. Arriano
30. Apiano
31. Filóstrato
32. Diógenes Laercio
Filosofía y ciencia
33. Presocráticos
Empédocles
Demócrito
34. Platón
35. Aristóteles
36. Epicuro
37. Epicteto
38. Marco Aurelio
39. Plotino
40. Corpus hippocraticum
41. Galeno
42. Euclides
43. Ptolomeo
44. Teofrasto
Oratoria, retórica, gramática, crítica
45. Lisias
46. Isócrates
47. Demóstenes
48. Dionisio de Halicarnaso
49. Apolonio Díscolo
50. Longino
Fábula, prosa ficticia y novelesca
51. Esopo / Fábulas esópicas
52. Luciano de Samósata
53. Novela de amor y aventuras
Caritón de Afrodisias
Jenofonte de Éfeso
Jámblico
Aquiles Tacio
Longo de Lesbos
Heliodoro de Émesa
54. Pseudo Calístenes
LITERATURA LATINA
(por cronología y verso/prosa)
Época arcaica
Poesía
Livio Andrónico
Nevio
1. Ennio
Pacuvio
Accio
2. Plauto
3. Terencio
Prosa
4. Catón
Época clásica
Época republicana
Poesía
5. Lucrecio
6. Catulo
Prosa
7. César
8. Cicerón
9. Salustio
10. Nepote
11. Varrón
Época augustea
Poesía
12. Virgilio
13. Horacio
14. Tibulo
15. Propercio
16. Ovidio
17. Manilio
Prosa
18. Vitruvio
19. Tito Livio
Época postclásica
Poesía
20. Fedro
21. Persio
22. Lucano
23. Calpurnio Sículo
24. Silio Itálico
25. Valerio Flaco
26. Estacio
27. Marcial
28. Juvenal
Séneca (Tragedias)
Prosa
29. Séneca el Rétor
30. Veleyo Patérculo
31. Valerio Máximo
32. Curcio Rufo
33. Séneca el Filósofo
34. Petronio
35. Celso
36. Pomponio Mela
37. Columela
38. Plinio el Viejo
39. Frontino
40. Quintiliano
41. Tácito
42. Plinio el Joven
43. Suetonio
Floro
44. Frontón
45. Aulo Gelio
46. Apuleyo
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Fernández Corte, J. C. y A. Moreno Hernández, Antología de la literatura latina, Madrid, 2014, Alianza / García Gual, C. y A. Guzmán Guerra, Antología de la literatura griega, Madrid, 2015, Alianza / Howatson, M. C., Diccionario abreviado de la Literatura clásica, Madrid, 1999, Alianza / Kytzler, B., Breve diccionario de autores griegos y latinos, Madrid, 1989, Gredos / Lafarga Maduell, F. y L. Pegenaute Rodríguez, Diccionario histórico de la traducción en España, Madrid, 2010, Gredos