6 de septiembre de 2014

Ostia, el bullicioso puerto de Roma

LOS últimos descubrimientos arqueológicos en Ostia Antica revelan una ciudad de mayor extensión que Pompeya.


Ostia (lat. ostium 'desembocadura'), a 23 km al SO de Roma, fue fundada en el s. IV a. C. como un puesto fortificado (castrum) para controlar el acceso fluvial a Roma a través del río Tíber. De colonia militar pasó a ser importante ciudad comercial durante la República.

      





A lo largo de cinco siglos alcanzó notables dimensiones. En el s. I a. C. conoció nuevas murallas y tres entradas: Porta Romana, Porta Marina y Porta Laurentina. La calle principal (decumanus maximus) tenía nueve metros de ancho y casi dos kilómetros de largo. La intersección de las calles cardo y decumanus recuerda el origen militar de la ciudad. 

Las mercancías llegaban a Roma en pequeñas embarcaciones (naves codicariae) que remontaban el Tíber arrastradas por tiros de bueyes. Quien se dirigiera a Ostia por tierra debía tomar la via Ostiensis, que encontraría flanqueada por tumbas y sepulcros, según la costumbre, y llevaba hasta la Porta Romana, la entrada principal de la ciudad.

Entre la época de Domiciano y la de Adriano, la ciudad adquirió la fisonomía cuyos vestigios hoy conocemos, con sus grandes edificios públicos, sus almacenes (horrea) y sus altas casas de ladrillo de varios pisos, llamadas insulae

Edificios públicos destacados eran el teatro de tiempos de Augusto; el Foro de época de Tiberio, con restos de las columnas de su pórtico; un nuevo Capitolium de época de Adriano, precedido por una gran escalinata ante la cual quedan restos del altar; la curia y una basílica, edificadas en el Foro en época de Trajano; edificadas en época de Adriano, las termas de Neptuno.

En determinados barrios se multiplicaron los horrea, almacenes donde se depositaban cereales, aceite y vino, que garantizaban el abastecimiento de estos productos en Roma.


Hoy en Ostia se conservan intactos edificios privados, como las insulae, viviendas de alquiler de hasta cinco pisos de altura. En la planta baja de estos bloques se abrían al público las tabernae ('tiendas'), donde se podían comprar mercancías de todo tipo, no sólo vino, como pudiera parecer por el significado moderno de la palabra.

El emperador Claudio decidió crear un nuevo puerto artificial a la derecha del Tíber, que fue ampliado por Trajano con una gran dársena en forma de hexágono perfecto (Portus) y terminado durante el reinado de NerónEl emplazamiento del primer puerto, anterior a estos dos, fue descubierto a finales de 2012. Y la sorpresa se ha repetido recientemente, al haberse descubierto que el Tíber no era el límite de la ciudad, sino que la dividía en dos, y que por tanto ésta era mucho mayor de lo que se pensaba. 

Ostia, una de las ciudades más populosas y cosmopolitas de Italia, llegó a ser incluso mayor que Pompeya. Allí, relacionados con las actividades portuarias, se afanaban carpinteros, fabricantes y vendedores de estopa y de cuerdas (restiones), armadores de barcos (fabri navales), estibadores (geruli), cargadores (saccarii), bomberos (vigiles), buceadores (urinatores, de urina 'orina', porque, además de sumergirse para rescatar cargas hundidas en los frecuentes naufragios, limpiaban pozos, cisternas y alcantarillas), colectivos algunos de los cuales se agrupaban en collegia 'colegios'; funcionarios, pescadores, marineros, pregoneros, ladrones, esclavos fugitivos..., toda una mezcolanza de profesiones, razas y lenguas. 

Actualmente, Ostia Antica es uno de los mejores complejos arqueológicos de Italia, el segundo en importancia después de Pompeya. La superficie total del recinto es de aproximadamente 34 ha, más o menos dos tercios de su primitiva extensión. 

 

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