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7 de junio de 2026

La cultura clásica de Sheldon Cooper

SHELDON Cooper (interpretado por Jim Parsons, doblado al español por Fernando Cabrera) es el egomaníaco, ególatra y egocéntrico protagonista de la exitosa sit-com norteamericana The Big Bang Theory (2007-2019). No sólo tiene sobrados conocimientos de física teórica, sino en realidad de cualquier cosa, y por tanto también de latín y de cultura clásica. Sus extraordinarios guionistas le han dotado de este barniz clásico con el que ocasionalmente se adorna y nos ilustra a lo largo de los 279 episodios de la serie.
 
Por supuesto Sheldon, que aprendió latín en Primaria T3 E2, utiliza latinismos del mundo académico (tiene varias carreras en su haber y dos doctorados), como summa cum laude T3 E18, cuyo significado explica a sus compañeros («con los más altos honores», les aclara) porque, como siempre, presupone su ignorancia. A su amigo Howard, denigrado otras veces por no tener un doctorado, le dice en los pasillos del Instituto adonde le acompaña para fomentar el estudio de la ciencia entre las alumnas, «te sentirás bien al volver a tu alma mater como astronauta» T6 E18. (Pero alma mater —imperdonable despiste— no se dice del Instituto donde se ha estudiado, sino de la Universidad...). 
 
Otros latinismos que trae a cuento el doctor Cooper pertenecen al campo de la lógica. Post hoc ergo propter hoc T3 E1 —aquí, como suele, no traduce ('después de esto, por lo tanto a consecuencia de esto')— le sirve para afirmar que, si ha llegado sano y salvo a casa desde el círculo polar Ártico, no ha sido por las oraciones de su madre precisamente. Al sarcástico argumento de Leonard para que Penny pueda pasar un tiempo en el apartamento de los chicos («no vas a practicar el canibalismo con nosotros, ¿verdad?»), Sheldon le replica que lo que ha dicho es una reductio ad absurdum (así en la versión original, T1 E7).
 
Cuando Sheldon acude a un juzgado debido a una multa, le dice al juez que él está allí pro se, es decir, 'en representación de sí mismo', traduciendo, pues piensa que un juez que no ha pasado de sancionar multas es probable que mucho Derecho no sepa. Luego, se hace el experto con fórmulas legales en latín: quod est necessarium est licitum, alega en su defensa T3 E16.  
 
El caso más extremo de uso del latín por Sheldon es cuando traduce una máxima que suele oirse en películas y series americanas. Algo así como: «Mi casa, mis normas», que él aplica a su silla (otras veces, a su sitio en el sofá del apartamento que comparte), y exclama —mal pronunciado en el doblaje español— cathedra mea, régulae méae 'mi silla, mis reglas', para consagrar, por medio de la lengua histórica del Derecho, un principio legal de convivencia doméstica T3 E22
 
Cathedra mea, regulae meae (T3 E22). CBS

Es frecuente en películas y series acudir a la etimología de la palabra para explicar su significado. 'Pontificar', informa Sheldon, procede del latín pontifex 'constructor de puentes... y de papas' T8 E16. Signo distintivo de alta cultura es conocer la denominación científica en latín de animales y plantas. Un grillo es motivo de disputa y apuesta entre Howard y Sheldon. Howard, experto en insectos porque en su infancia los coleccionaba y etiquetaba el género y la especie... ¡en latín!, asegura que aquel es un gryllus assimilis 'grillo de campo'; Sheldon, en cambio, que acepta la apuesta y pierde, porfía por que se trata de un oecanthus fultoni 'grillo del árbol de la nieve'. «¡Chúpate esa!», se burla Howard de Sheldon cuando un experto y frustrado catedrático de entomología dictamina en su favor. «Nihil exsorbebo», replica en latín Sheldon; esto es, «No me chuparé nada» T3 E2. 
 
Expresiones latinas cotidianas al alcance de cualquier hijo de vecino medianamente culto, ¿no iban a salir de la boca de un físico teórico especializado en la teoría de cuerdas y futuro premio Nobel? He aquí algunas:
- Se disculpa diciendo mea culpa T3 E11. 
- Le confiesa a Penny que su vida es un continuum T3 E20.
- Bromea diciendo que dejar de pronunciar la palabra 'coito' técnicamente sería un coitus interruptus T1 E1
- Concluye argumentos con el ergo de los silogismos («Nos han denegado el acceso al edificio, ergo se acabó» T1 E1. «Me gustaba Plutón, ergo usted no me gusta» T4 E7. 
- Define el cielo como «esa alucinación neurológica post mortem» T9 E4. 
- Le pregunta a Amy enferma si cree en el efecto placebo T6 E10 (placebo, futuro imperfecto del verbo placeo).
 
«¿Crees en el efecto placebo?» (T6 E10). CBS

En resumen, los latinismos que utiliza Sheldon pertenecen a campos muy variados del saber: universidad, lógica, derecho, etimología, ciencia, lengua cotidiana. 
 
En cuanto a las Humanidades, Sheldon siente absoluto desprecio por ellas. El rector Siebert ha organizado una fiesta con el fin de captar donaciones para la Universidad. Sheldon se niega a acudir, pero Amy le previene de que los fondos pueden ir a parar al departamento de Geología o, algo peor, a Artes Liberales (poesía, teoría de la literatura, estudios culturales). «¡Humanidades!», desprecia el doctor Cooper, motivo más que suficiente para presentarse en la fiesta a pedir el dinero sin rodeos T4 E15. Cuando nota a su compañero Leonard pensativo por cualquier razón, interpreta que está acabado profesionalmente y le aconseja que se dedique a la enseñanza, o a las Humanidades, especialmente a la Historia, que según él solo consiste en recordar y repetir T5 E10. 
 
Pero una cosa es la profesión y otra la devoción. Y la ciencia también tiene su historia y sus personajes y su enseñanza, y Sheldon se presta, aunque como experimento, a enseñar a Penny historia de la Física y empieza muy bien con el significado del término y sus comienzos en la antigua Grecia T3 E10. Por otra parte, le gustaría conocer a Euclides, inventor de la prueba geométrica, aunque quizá no, porque llevaría sandalias T8 E16. Arquímedes descubrió el principio que lleva su nombre cuando se metió en una bañera para darse un baño T4 E17.   
 
Physika (T3 E10). CBS

No olvidemos que, desconfiando de la despedida de soltera de Amy, Sheldon ha leído Las bacantes de Eurípides y sabe cómo se comportan las mujeres en ausencia de los hombres T11 E20. Y sabe que Howard tiene un complejo de Edipo sin resolver T4 E7. 
 
La mitología forma parte de la cultura clásica de Sheldon. El profesor Protón le pide que le sustituya en una fiesta de niños y él responde que eso es como si le invitaran al monte Olimpo a cenar con los dioses y podría ser un profesor Protón junior T6 E22. A Penny y Leonard les compara con Menelao y Helena, personajes que Penny desconoce: Menelao, colado por Helena de Troya, era el hermano de Agamenón T1 E17. Para poder conocer a Stephen Hawking a través de Howard, este le exige a Sheldon una serie de «trabajos», como los doce que le fueron impuestos a Hércules, que Sheldon no vacila en aceptar pese a la humillación que comportan: limpiar hebillas de cinturón, disfrazarse de doncella francesa, hacer la colada y acompañar de compras a la madre de Howard T5 E21. 
 
El nivel de conocimiento mitológico se eleva un peldaño cuando Penny sale de la ducha y Sheldon, turbado, le habla de la «prohibición de mirar» en la mitología heroica y enumera varios ejemplos: Lot y su esposa, Perseo y Medusa, Orfeo y Eurídice T3 E8. En los tres casos, los personajes masculinos son castigados por mirar atrás o directamente. (Aunque el héroe siempre tiene un ojo abierto, dirá más tarde el físico). 
 
El mundo romano apenas cuenta para Sheldon (excepto el latín). La razón puede ser que poco o nada ha aportado Roma a la ciencia. Ellos los científicos no celebran el antiguo ritual pagano de Saturnalia, dice Sheldon el día de Navidad. Penny: «¿Saturnalia?». La respuesta a su amiga es el enésimo alarde de erudición de Sheldon, hasta llegar al árbol de Navidad. Poco después, acepta el regalo de Penny diciendo sobre él «la suerte está echada, Aníbal ha cruzado los Alpes». Al final, un abrazo y el milagro de Saturnalia T2 E11.


13 de mayo de 2026

Pompeya: dos documentales y un libro

DOS documentales recientes (2023 y 2024) nos muestran los últimos descubrimientos arqueológicos que han tenido lugar en Pompeya. Invitan a ser agrupados y glosados aquí por lo que tienen en común: la ciudad de Pompeya —subgénero de Cultura Clásica en sí mismo—, la cercanía en el tiempo y, sobre todo, la exposición de los métodos de los que se vale hoy en día la arqueología clásica. Y por añadidura, interviene en ambos el actual director del Parque Arqueológico de Pompeya, Gabriel Zuchtriegel (Wiengarten, 1981), a la sazón autor del libro La magia de las ruinas. Lo que Pompeya dice de nosotros (2024), que puede leerse como correlato literario por lo menos del primero de los dos documentales en cuestión. 
 
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Pompeya, últimos misterios revelados. Francia-Reino Unido | 2023. Dir. Thomas Risch. Pernel Media Production. Dos episodios. AMC. Valoración: ★★★★☆

Este primer documental aborda las excavaciones de cuatro lujosas villas urbanas con vistas panorámicas al golfo de Nápoles, ubicadas en la amplia franja de Pompeya conocida como Insula Occidentalis, que se extiende desde Porta Marina a Porta Ercolano. Se trata de la Casa de la Biblioteca, las casas de Mayo Castricio y de Marco Fabio Rufo y la Casa del Brazalete de Oro. Es de la primera de la que más información se nos va a ofrecer.
 



 
T1 E1 La Casa de la Biblioteca recibe el nombre del oecus que servía de «sala de lectura» al propietario de la villa, admirador del poeta griego, poco conocido, Filóxeno de Citera (s. V a. C.), cuyo retrato de cuerpo entero preside la pared central de la sala. Súmase a esto los restos recuperados de un armario con rollos (es decir, libros) para configurar la identidad de esta domus. En este caso particular, como se vio con la Villa de los Papiros, van de la mano el lujo de la vivienda y el placer de la literatura.
 
 
 
Los arqueólogos deducen hoy que la Casa de la Biblioteca estaba en proceso de reconstrucción después del terremoto que sufrió Pompeya en 62 d. C., precedente de la devastadora erupción que ocurriría diecisiete años después. En estos espacios se ha hallado un disco de piedra conteniendo restos materiales que tenían por objeto producir pigmentos, como el «azul egipcio» que se utilizaría en la restauración de la casa, y además una vasija de bronce llena de yeso con la misma finalidad de producción de pigmentos (T1 E2).
 
La estructura del documental es bastante típica. Presenta locución en off, imágenes generadas por ordenador (magníficas), recreaciones (seguramente discutibles) de ambientes de la vida cotidiana romana o pompeyana de la mano de actores y figurantes mudos. Añádese un amplio elenco de especialistas de distintas disciplinas que realizan valoraciones sencillas y autorizadas sobre los hechos que se narran. Así constatamos que la arqueología —la arqueología clásica del siglo XXI— es multidisciplinar, y que cuenta ya hace tiempo con el aporte de vulcanólogos, geólogos, arqueobotánicos, arquitectos y muchos otros profesionales, que complementan a los historiadores y filólogos de siempre.

El hilo conductor se desvía en algunas ocasiones de su objetivo —las villas de la Insula Occidentalis— para aprovechar descubrimientos recientes de indudable importancia. Uno de ellos es el de la sepultura, el cuerpo momificado y la inscripción conmemorativa hallados en Porta Sarno (en 2021, en la otra punta de la ciudad) que dan testimonio de quién fue (antes mencionado solo en algún archivo) Marco Venerio Secundio, un liberto reconvertido en mecenas que patrocinó obras teatrales en Pompeya, que, por primera vez ahora, sabemos fueron también en griego (LVDOS GRAECOS ET LATINOS QVADRIDVO DEDIT). Zuchtriegel señala en su libro que este fue el primer hallazgo relevante que se produjo bajo su dirección y describe la trascendencia de la inscripción, empezando por el propio nomen del liberto (p. 177 y ss.).
 
 
 
T1 E2 Entre otros hallazgos recientes, comentados con más o menos detenimiento en el documental, destaca la inscripción en la Casa del Jardín de dos líneas al carboncillo que replantea la fecha de la erupción del Vesubio; no el 24 de agosto de 79, a partir de cartas de Plinio el Joven, sino el 24 de octubre, ya en otoño, como corroboran las ropas de los pompeyanos, plantas, pólenes, frutas propias de la temporada o leña en las chimeneas. Vemos fugazmente el carro ceremonial con adornos de bronce y plata que fue encontrado en la villa suburbana de Civita Giuliana en 2021 (ahora restaurado). Zuchtriegel, que adopta la fecha más tardía de la catástrofe, dedica amplio espacio a este carruaje en su libro (p. 89 y ss.).
 
Un thermopolium (puesto de comida rápida caliente o tavola calda) descubierto en la Regio V es desde ahora uno de los más valorados de Pompeya debido a su buen estado de conservación y a los espléndidos frescos que decoran su mostrador (una nereide montada en un caballito de mar, en un lado; un gallo y un perro, en otro). Desde agosto de 2021 compite en el interés de los turistas con aquel otro de Vetucio Plácido de la Via dell’Abbondanza.
 
 
 
Estos últimos descubrimientos, en fin, se han producido fuera de la Insula Occidentalis y son anteriores al nombramiento de Zuchtriegel como director del Parque Arqueológico de Pompeya. 
 
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Pompeya: nuevas excavaciones. Reino Unido | 2024-2025. Dir. Elena Mortelliti. Dos temporadas. Cuatro episodios. Movistar Plus+. Valoración: ★★★★★
 
El segundo documental nos parece más atractivo. Adopta un formato que convierte al espectador en testigo de una «investigación en curso» arqueológica, haciendo que todo cuanto descubren los arqueólogos a lo largo de más de un año lo hagan (sea verdad o no) al mismo tiempo que él. No se entregan los datos, sino que se van descubriendo ante sus ojos. La dramatización no está en manos de actores que representan escenas cotidianas mudas. Esta función la cumplen aquí preciosas infografías animadas que imitan frescos pompeyanos. Las voces del saber proceden de numerosos especialistas que ahora vemos al pie del terreno o en el MANN, adonde se han trasladado, no en un estudio a cientos de kilómetros donde el erudito ha tomado la información de los libros. La empresa es detectivesca, procedimental, no espectacularizada. Habrá a quien aburra esta falta de sensacionalismo, ver a gente barrer piedrecitas con un cepillo. Pero la arqueología no es una película de Indiana Jones ni un CSI, sino algo más moroso pero igualmente apasionante.
 
Las excavaciones se centran en la ínsula 10 de la Regio IX, en la Via di Nola, zona acomodada de Pompeya. En una habitación se descubren los esqueletos aplastados de dos mujeres y un niño T1 E1. ¿Quiénes son, cómo murieron, qué hacían allí? En la habitación adyacente sale a la luz un horno comercial de ladrillo sin puerta a la calle (lo que va a explicar el porqué de muchas cosas). Nos enteramos de que hay especialistas en hornos, como más adelante veremos los hay en comida antigua o en fulónicas. La especialización se impone hasta este punto: hay quien interpreta una pileta, hay quien una cáscara de huevo. A continuación se materializa el atrio, donde es hallada una piedra de molino nueva. Otra antigua —que no se traerá a cuento hasta el T1 E2— tenía inscritas las iniciales A·R·V del propietario de esta que es sin duda una panadería. ¿De qué personaje se trata? Junto a la muela de molino, tejas también nuevas y anotaciones de cifras en la pared. En otro habitáculo, herramientas de albañil (un pico, una azada). Al fondo, restos de comida y de su preparación al fuego. Todo ello, acompañado por planimetría, se interpretará a su debido tiempo.

Una de las paredes del atrio revela un fresco sorprendente: una bandeja de alimentos, entre los que llama la atención una masa redonda con ingredientes, la «protopizza» de la que los periódicos de todo el mundo se hicieron eco al divulgarse la noticia como el antecedente de la pizza napolitana moderna (eso sí, sin pomodoro ni mozzarella...). 

Ver imagen original
 
Alternan las excavaciones y las explicaciones vulcanológicas de la erupción del Vesubio, inevitables en cualquier documental sobre Pompeya. Se desarrollan a lo largo de los episodios, especialmente en el T1 E3, a cargo de un experto que, para lo que suele verse en un yacimiento clásico, da la nota vestido de futbolista. El T1 E2 suma una línea de investigación novedosa y muy interesante, hasta ahora poco atendida: la de los superviventes a las emisiones del volcán. Los que consiguieron huir o no estaban en la ciudad el día fatal de la tragedia, han dejado rastros de sí o su familia en inscripciones localizadas en lugares no muy lejos de Pompeya, adonde escaparon y se asentaron, como en Nola los Vettii o en Puteoli los Umbricii (Aulo Umbricio era por lo demás el mayor productor de salsa de pescado, el famoso garum). 
 
Un sistema de tuberías conectaba la panadería con una pileta existente en el edificio adjunto, que, para el especialista, como antes decíamos, pertenecía a una fullonica (lavandería) que explotaba el mismo dueño, optimizando así dos prósperos negocios destinados a ser sepultados en unas horas.

 
El T1 E3 desvela más hallazgos en otras partes de la casa. El dibujo al carboncillo de dos gladiadores (Pompeya contaba con el anfiteatro más antiguo de Roma, como es sabido) es uno de ellos. En un gran salón, sobre un fondo de paredes negras —para disimular el humo que producían las lámparas de aceite— aparecen representados con gran calidad pictórica figuras mitológicas, Alejandro (Paris) y Helena en una pared, Casandra y Apolo en la opuesta. Dos serpientes agathodaimones (portadoras de fortuna), inusualmente en relieve, presiden el larario, a cuyo lado una rojiza pintada electoral pide el voto en estos términos: A·RVSTIVM·VERVM AED· / D·R·P· OVF. Esto es: A(ulum) Rustium Verum, aed(ilem), d(ignum) r(ei) p(ublicae), o(ro) v(os) f(aciatis). Que se traduce: 'Ruego hagáis edil a Aulo Rustio Vero, merecedor de un cargo público'. En la pared de al lado hay otra pintada, ahora con solo las tres letras iniciales. Con esto, ya resulta evidente quién es el propietario de la panadería, la lavandería y el lujoso comedor negro: Aulo Rustio Vero (A·R·V), un personaje presente en la política municipal pompeyana, culto, amante del lujo y bien situado económicamente.

IX.10.1 Pompeii. July 2024. Room 12, looking west along south wall towards altar. Photo courtesy of Johannes Eber.     IX.10.1, Pompeii. July 2024. Room 12, detail from east end of south wall. Photo courtesy of Johannes Eber.

(Es preciso señalar que, aunque para el espectador sea nuevo, Rustio Vero ya era conocido por los estudiosos de Pompeya como un político en activo acreditado en varias inscripciones. Queda en el aire la duda de si fue el verdadero dueño del complejo de la ínsula X, pues es extraño que en una pared del interior de la casa, y junto al altar, se pida el voto a edil para el propio dueño, cuando lo corriente era hacerlo para otra persona en las paredes de la calle).
 
Las excavaciones prosiguen en el T2 E1. Se centran ahora en el esqueleto de una mujer hallado en una pequeña habitación en otra zona de la casa. Las monedas de oro, los pendientes de oro adornados con perlas encontrados junto a la mujer y el buen estado de salud que revelan sus restos óseos hacen pensar que pueda tratarse de la mujer de Rustio Vero. A base de rellenar, como antaño, con yeso líquido los huecos abiertos en el suelo, los restauradores recomponen el mobiliario de la habitación. El esqueleto de un joven esclavo en el mismo cubículo completa la escena, permitiendo imaginar los últimos momentos de dos vidas sorprendidas por la muerte. 
 
A medida que los trabajos avanzan hacia el interior de la domus van emergiendo un gimnasio y unas termas con sus salas habituales (caliente, templada, vestuario), aparte una sala de calderas, una «piscina» de agua fría y el ya citado comedor de paredes negras. Todo un espacio deportivo y de ocio privados para disfrute de los dueños y sus invitados sin salir de casa. ¿Cómo negarle el voto a Rustio, ya fuera él o un partidario suyo quien lo pidiera, si garantizaba pan, servicio de lavandería y una tarde agradable en su spa privado?

El documental termina, no las excavaciones y los descubrimientos...
 
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El libro de Gabriel Zuchtriegel, por su parte, no es de arqueología científica (para eso se fundó en 2023 el E-Journal degli Scavi di Pompei), ni solo de arqueología pompeyana antigua y reciente. Zuchtriegel es un autor sincero que aquí y allá, dispersamente, nos ofrece pinceladas biográficas de sí mismo, nos habla de su formación clásica y musical, su trayectoria profesional, antes de Pompeya en Pesto, su escaso interés juvenil por el arte antiguo, los estudios clásicos como reconocimiento social, los debates con gente de su profesión.
 
No rehuye mencionar la polémica que trajo su nombramiento por ser un director no italiano —la nacionalidad italiana se le concedió más tarde— de una parte esencial del patrimonio cultural de Italia, el Parque Arqueológico de Pompeya. Entre reflexiones sobre la labor directiva (conseguir financiaciones, coordinar grupos de trabajo, diseñar proyectos para exposiciones y museos, confeccionar catálogos), sale al paso, sin ira, de las acusaciones de incompetencia y corrupción en los primeros tiempos y de las críticas por dar un excesivo relieve publicitario a los hallazgos del Parque.
 
Estos hallazgos, no obstante, han rebasado cualquier expectativa con la llamada 'Casa del Tiaso', como ya se identifica a la finca de Aulo Rustio Vero, candidato a edil, sita en la ínsula 10 de la región IX, en la Via di Nola. Las excavaciones, mientras tanto, siguen ofreciendo nuevas sorpresas. Queda mucho por contar.